Una mirada a los medios de comunicación españoles (II)

No hay duda de que los medios de comunicación audiovisuales son los más consumidos de nuestro país. Pero los datos también indican que la televisión está siendo desplazada por el ordenador conectado a internet como la pantalla más vista por las generaciones más jóvenes. A pesar de ello el medio televisivo sigue teniendo un impacto enorme en la sociedad. Durante la llamada primavera árabe se ha querido sobredimensionar el papel de internet y las redes sociales pero lo cierto es que han sido cadenas de televisión vía satélite como Al Jazeera o Al Arabiya quienes más han hecho por las movilizaciones de Túnez y Egipto.

En España el fenómeno del share es fundamental para entender el funcionamiento de nuestra televisión. Las cadenas generalistas de nuestro país no se han caracterizado precisamente por su calidad y algunas de ellas han hecho del conflicto, especialmente en programas del corazón, su modo de incrementar audiencias e ingresos publicitarios. Pero más peligroso aun que los agresivos espacios de sociedad es la tendencia hacia el periodismo de sucesos con tintes sensacionalistas, especialmente en la franja matinal. Unos espacios que construyen una imagen nefasta de la justicia y de la ley a base de explotar los peores deseos de venganza frente a crímenes horrendos.

De entre los canales generalistas no hay duda de que Televisión Española es quizás el que mejor trata la información. Sus informativos son excelentes y sus programas de debate han sido un símbolo de la cadena. Está por ver si esta situación se mantiene con el nuevo gobierno. Mención especial merece Ana Pastor, una de las entrevistadoras más incisivas de los medios españoles y la periodista más temida por la derecha, que casi con toda seguridad tiene los días contados en el ente público. 

Entre las privadas, tras un inicio prometedor de Cuatro que se fue desvaneciendo pronto y que fue finiquitado por la fusión con Telecinco, quizás La Sexta ha sido el único canal que ha pretendido hacer un tipo de televisión diferente con unos informativos de factura muy personal, un debate diario de mucho interés y con un periodista tan brillante como Jordi Évole que ha ido virando desde el humor a la entrevista política inteligente. Está por ver si la fusión con Antena 3 afecta a los contenidos de la cadena o, como han asegurado sus responsables, mantiene su identidad.

Las televisiones autonómicas han sido en ocasiones criticadas injustamente por sus presupuestos a cargo de las arcas públicas, sin tener en cuenta el beneficio que suponen en la cohesión territorial de las comunidades autónomas, en la conexión entre las zonas rurales y las urbanas y en la consolidación de un sector audiovisual que genera miles de puestos de trabajo. La realidad cultural y lingüística de España, diversa por definición, hace además necesaria la existencia de medios de comunicación más cercanos al ciudadano. No obstante la falta de calidad en algunos casos y especialmente la utilización que el poder político hace en ocasiones de las televisiones públicas con fines propagandísticos no dibujan un buen panorama de la televisión autonómica. En este último sentido son especialmente significativos los casos de Telemadrid y Canal 9 en Valencia, ejemplos de la manipulación informativa más descarada.

Cabe destacar que la implantación de la televisión digital terrestre curiosamente ha deteriorado la calidad del medio audiovisual por excelencia. En la TDT han desembarcado un sinfín de empresas dedicadas a la televenta o al esoterismo. Pero además ha traído consigo un fenómeno que hasta hace poco desconocíamos en España: el de los medios de comunicación ultras. Ya se conoce como TDT Party a un conjunto de cadenas de televisión que intoxican con mensajes de extrema derecha disfrazados de tertulias o espacios informativos. Por fortuna su audiencia aun es residual.

Mientras en España se hace, como norma general, una pésima televisión, la radio es de una altísima calidad. Algunos de los mejores profesionales de la información en España se encuentran en la radio o han surgido de ella. La Cadena Ser es el medio de referencia de las ondas españolas, con una audiencia muy superior a la de sus competidoras y unos espacios muy elaborados. Cabe recordar además el papel determinante de la Ser en el esclarecimiento de los atentados del 11M antes de las elecciones generales. Al otro lado del espectro ideológico se sitúa Onda Cero, una emisora de centro-derecha que realiza una radio de mucha calidad. Y no podemos olvidar a Radio Nacional de España, una cadena pública con personalidad propia y que además tiene la virtud de no padecer el que quizás sea el mayor problema de la radio privada española: el exceso de publicidad.

La Cope, la cadena de la Conferencia Episcopal, sigue siendo la radio más a la derecha de todo el espectro de las grandes generalistas. Pero quizás en los últimos tiempos haya conseguido moderar el tono de su discurso tras una etapa liderada por Cesar Vidal y Federico Jiménez Losantos marcada por el más agresivo periodismo ultraderechista. La nueva emisora del periodista turolense, esRadio, es por ahora junto con Intereconomía Radio un fenómeno muy localizado en la Comunidad de Madrid y aun muy minoritario. ABC Punto Radio, la otra gran cadena conservadora de las ondas españolas, aun no ha conseguido hacerse un hueco y, a pesar del fichaje de periodistas mediáticos y de contar con Luis del Olmo como locutor estrella, sigue siendo un fracaso comercial del grupo Vocento.

Este ha sido un somero repaso por el panorama mediático español. Pero más allá de lo que se pueda decir sobre los medios de comunicación es importante destacar la labor de los profesionales de la información, que no siempre son bien tratados por la clase política y por la propia sociedad. Es cierto que en ocasiones los grandes grupos de comunicación españoles hacen primar más los intereses políticos y empresariales que el deseo de hacer información de calidad. Pero a pesar de ello la inmensa mayoría de los periodistas que trabajan en los medios de comunicación de nuestro país hacen su trabajo con rigor y profesionalidad y no siempre en las mejores condiciones. Por eso cuando se generaliza sobre la manipulación de los medios de comunicación se construye un discurso muy poco matizado que no deja a los profesionales de la información en el lugar que merecen.

El día después… (valorando las elecciones)

Hoy toca valorar las elecciones autonómicas y municipales que se han celebrado ayer en nuestro país. A unas pocas horas de conocer los resultados ya se ha dicho prácticamente todo lo que se podía decir al respecto. Tertulianos y opinadores han destacado la contundencia de la derrota del PSOE que ha perdido las elecciones en todas las comunidades autónomas. Se abre por tanto un nuevo tiempo político en el que los socialistas tienen muy malas perspectivas de cara a las elecciones generales de 2012. Con diez puntos de diferencia y más de dos millones de votos parece imposible una recuperación del PSOE en tan solo diez meses. Si además, como dijo anoche Zapatero, fue la crisis económica la que lastró sus posibilidades electorales en las municipales y autonómicas todo indica que en las generales el castigo de la ciudadanía puede ser aun mayor. Unas eventuales primarias con dos miembros del gobierno como Rubalcaba y Chacón no parece que puedan revertir una tendencia a la baja del centro-izquierda en España.

Zapatero tiene razón cuando señala a la situación económica como responsable de la debacle del PSOE. Pero olvida que no ha sido la crisis sino la gestión de la misma la que ha provocado el castigo de los electores. Primero negando la situación económica cuando era evidente y después tomando unas medidas más propias de la derecha más neoliberal que de un partido socialdemócrata. Con ello ha conseguido hacer olvidar aquella primera legislatura centrada en políticas sociales progresistas o las miserias del gobierno de Aznar que provocó la derrota del PP en las elecciones del 2004. Ahora la incógnita está en saber si el PSOE podrá recuperarse y cuanto tardará en hacerlo. Porque si los socialistas no emprenden una renovación profunda de caras e ideas, el futuro puede depararnos un largo invierno con una derecha a la ofensiva en la Moncloa durante muchos años.

Después del PP el gran vencedor de las elecciones de ayer fue Izquierda Unida. A pesar de perder su tradicional califato cordobés ha conseguido uno de los mejores resultados electorales desde hace muchos años. En Extremadura previsiblemente entrará en el gobierno autonómico y ha ganado alcaldías tradicionalmente socialistas como la de Mieres en la cuenca minera asturiana. En un sistema electoral y un clima político que en los últimos años había sido tremendamente injusto con Izquierda Unida la recuperación de la coalición es sin duda una muy buena noticia.

En mi tierra, Asturies, el partido de Álvarez Cascos ha dado la sorpresa. Todos esperábamos que irrumpiese en el panorama político con fuerza pero su victoria, aun siendo por la mínima, ha desmentido todas las encuestas electorales. La incógnita está en ver si el entendimiento entre PP y FAC puede ser duradero y proporcionar a Asturies un gobierno que no se rompa en mil pedazos a la mínima discrepancia, como ya ocurrió en tiempos de Sergio Marqués. Si como todo indica el pacto se traslada a un ayuntamiento tan importante como el de Xixón, la izquierda perdería uno de sus feudos más importantes en Asturies y quizás una de sus gestiones municipales más brillantes en España.

El éxito sin precedentes de la izquierda abertzale encarnada en Bildu es tal vez el dato que merece un análisis más profundo. La coalición independentista ha logrado más de 300.000 votos en Navarra y Euskadi y ha sido la primera fuerza política en Gipuzkoa y la que más ediles y más mayorías absolutas ha logrado en los ayuntamientos de la Comunidad Autónoma Vasca. Además ha logrado la victoria en una ciudad tan importante como Donostia. Este resultado tiene varias lecturas de importancia. Por un lado demuestra la apuesta del electorado abertzale por el proceso de paz y por el fin definitivo de ETA. Los ciudadanos han premiado la voluntad de Bildu de hacer política y de alejarse de la senda de la violencia. Y el éxito de la coalición independentista desmiente el mantra repetido hasta la saciedad por la derecha de que “Bildu y ETA son lo mismo”. Pero como no hay peor ciego que el que no quiere ver el PP y su cohorte mediática seguirán con toda seguridad dando muestras de su poco respeto hacia la voluntad pacífica y democrática de los vascos.

Estas elecciones han sido más bien las de la derrota del PSOE que las de la victoria del PP. Los populares han subido en medio millón de votos y menos de dos puntos porcentuales lo cual no parece mucho en un contexto en el que la gestión de la crisis financiera ha desgastado enormemente al partido gobernante, como ha ocurrido en la mayor parte de Europa. Además la experiencia suele indicar que la prepotencia ante una victoria segura suele ser castigada por el electorado. Habrá que ver si para las elecciones generales, con una nueva cara en el cartel electoral socialista, el PSOE consigue atenuar la derrota o sigue desangrándose en beneficio de una derecha que hoy está sacando pecho ante unos resultados que en los próximos días le proporcionarán la inmensa mayoría del poder municipal y autonómico.

Published in: on 23 mayo, 2011 at 10:58  Dejar un comentario  
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Después de las elecciones del 22-M

Ya se ha iniciado la campaña electoral de las municipales y autonómicas que se celebrarán el próximo día 22. Previsiblemente será la antesala de la debacle electoral de un PSOE que se ha visto lastrado por su gestión de la crisis y por la escandalosa cifra de desempleados. A un año de las elecciones generales parece difícil que los socialistas puedan recortar los más de diez puntos de diferencia con el PP que le dan las encuestas más optimistas. Solo una mejora sustancial de los datos económicos y del empleo podría ayudar a ello. Pero no parece que haya tiempo suficiente para que ese fenómeno se produzca. Se apunta también al efecto que pudiera tener un desarme definitivo de ETA. Y aunque no parece que tal cosa pueda producir réditos electorales y a pesar de la presión de un PP radicalizado en este asunto, no es desdeñable la posibilidad de que Zapatero pueda construirse una imagen de pacificador a lo Tony Blair que contagie al PSOE en las generales. Además está por ver si el proceso de sucesión de los socialistas consigue sumarles o restarles votos en función de como se produzca y de quien sea finalmente el candidato. En definitiva el PSOE tiene muy difícil construir un discurso en menos de un año que le pueda dar la victoria frente a Mariano Rajoy. Pero en política casi nada es imposible.

Las elecciones del 22-M serán una buena toma de temperatura de hasta donde llega la ventaja del PP. Las encuestas le dan la victoria en feudos tradicionalmente socialistas como Extremadura o Castilla-La Mancha. En Madrid revalidaría e incluso incrementaría su mayoría absoluta, tanto a nivel autonómico como municipal. Sorprendentemente lo mismo ocurriría en la Comunidad Valenciana donde la implicación de Camps en el caso Gürtel no parece tener efecto.

El caso de Asturies es toda una incógnita. La irrupción en escena de Foro Asturias, el partido de Francisco Álvarez-Cascos, hace difícil descifrar cual pudiera ser el resultado. Según la encuesta del CIS las elecciones las ganarían nuevamente los socialistas pero se produciría prácticamente un empate técnico entre los posibles pactos PSOE-IU y PP-FAC, con una ligerísima ventaja de este último. De no producirse un nuevo gobierno de centro-izquierda en el Principado está por ver si el partido de Cascos y el de Isabel Pérez Espinosa alcanzan un acuerdo después de las agrias acusaciones mutuas que se dirigieron el uno al otro a principios de año. De lograrlo será interesante comprobar hasta que punto consiguen construir un gobierno con una cierta estabilidad. La tradición de una derecha asturiana muy dividida y el personalismo de Álvarez-Cascos lo convierten en una tarea muy difícil. Conviene recordar que la única victoria del PP en Asturies acabó con el Presidente del Principado, Sergio Marqués, abandonando la formación conservadora y creando un nuevo partido con buena parte de los diputados populares.

Por otro lado una encuesta interna de la coalición asturianista de izquierdas Bloque-UNA les concede un diputado. Mantendrían por tanto la representación que logró Bloque por Asturies tras participar con Izquierda Xunida en las anteriores elecciones. Pero los datos del sondeo parecen poco realistas y desgraciadamente todo hace prever que el asturianismo de izquierdas no tendrá representación en la Xunta Xeneral del Principáu d’Asturies. Un fenómeno curioso en una de las comunidades autónomas con más sentimiento identitario según todos los estudios sociológicos.

Estas elecciones municipales y autonómicas terminarán casi con toda seguridad con una holgada victoria del PP. Presumiblemente los conservadores sacarán pecho después del 22-M. Y el empuje de los medios de comunicación más ultras hacia posiciones de extrema derecha puede llevar a una victoria del Rajoy en las elecciones generales del 2012 que suponga un grave retroceso de muchas de las conquistas sociales de los últimos años. De ser así las gentes de izquierdas tendremos que prepararnos para una nueva etapa oscura como aquella que vivimos en la segunda legislatura de Aznar. El PSOE no merece volver a ganar las elecciones pero un nuevo gobierno popular, con vientos europeos favorables a las tesis más conservadoras y con una situación internacional llena de incertidumbres, puede resultar desastrosa para los que creemos en un mundo más solidario y más justo. En el próximo año nos queda esperar un milagro… …o prepararnos para volver a conquistar la calle.

NOTA: Podéis consultar los sondeos del CIS para las elecciones del 22M aquí: http://www.cis.es/cis/opencms/ES/NoticiasNovedades/Documentacion_PreEAM11.html

Published in: on 6 mayo, 2011 at 10:56  Dejar un comentario  
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