Internet, el odio y la intolerancia

Soy usuario habitual de internet. Entre otras cosas utilizo la red a diario para leer la prensa, revisar mis correos electrónicos, utilizar mi Twitter y mi Facebook, descargar capítulos de series americanas, consultar mis cuentas bancarias y por supuesto para escribir en este blog. Por si fuese poco recientemente me han regalado un tablet con sistema operativo Android con el que puedo navegar en una herramienta del tamaño de un libro.

Internet es una de las creaciones más fascinantes de la historia de la humanidad y hay quien ya lo compara a la invención de la imprenta en impacto social. La red es una especie de contenedor de conocimiento humano. Uno de los mejores ejemplos de ello es Wikipedia que con todos los defectos que le podamos encontrar supone una herramienta documental superior en información y en número de entradas a la enciclopedia Britannica o a la Espasa-Calpe. No está exenta de errores y tergiversaciones pero no muchas más que en las grandes enciclopedias en papel. Y tiene la ventaja de que cada contenido está sometido al control de miles de internautas, lo que no invalida la necesidad de cribar cada información que nos encontramos en ella.

Internet es un lugar fascinante capaz de lo mejor, pero también de lo peor. Al mismo tiempo que podemos encontrar artículos interesantísimos de una profundidad intelectual enorme, nos topamos con millones de páginas web donde abundan los insultos, las difamaciones y las mentiras. Basta leer los comentarios de los lectores de cualquier noticia en un diario digital o consultar alguno de los miles de foros que existen sobre diversos temas. Amparándose en el anonimato muchos internautas dan rienda suelta a sus peores instintos.

Muchas de las cosas que se dicen en la red serían impensables en cualquier otro ámbito de la sociedad. Internet proporciona una máscara perfecta donde se refugian los amantes de la intolerancia y el odio para actuar con impunidad y cobardía. Y a la vista de la cantidad de insultos por megabyte parecen ser más de los que pensábamos. Resulta peligroso que este tipo de actitudes puedan generar entre los más jóvenes la idea de que internet es un lugar donde todo vale y donde no existen los límites. Por alguna razón desconocida y preocupante parece socialmente aceptado que un insulto en la red es más tolerable que uno en la calle.

Uno de los deberes de la sociedad es educar a los individuos para convertirlos en ciudadanos. Y del mismo modo resulta imprescindible educar a los internautas más jóvenes para enseñarles que al igual que no podemos escupir a la cara a quien creemos que nos mira mal por la calle o golpear a quien no nos gusta como viste, tampoco debemos utilizar el insulto en internet como arma arrojadiza. Se trata de educar a ciudadanos digitales capaces de utilizar la red como un espacio de respeto y de tolerancia. Un espacio donde detrás de cada ordenador existe un ser humano que siente, piensa y es capaz de dialogar con el otro. Cada vez parece más necesario crear una cultura cívica de la era digital que sepa convertir a las nuevas tecnologías en herramientas para la convivencia. De lo contrario internet puede acabar convirtiéndose en el escaparate ideal para las ideas más extremistas e intolerantes. Esas mismas que el autor de los atentados de Noruega dejó escritas en la red y que desgraciadamente todo apunta a que se convertirán en icono de la derecha más radical, xenófoba y violenta.

Anuncios
Published in: on 25 julio, 2011 at 11:45  Comments (1)  
Tags: , , , , , , , ,

The URI to TrackBack this entry is: https://xabelvegas.wordpress.com/2011/07/25/internet-el-odio-y-la-intolerancia/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. Una vez más Xabel, coincido plenamente con tus planteamientos.
    Internet es tan poderosa que es capaz de lo mejor y de lo peor… pero magnificado como nunca antes se había visto. Seguro que Anders Behring Breivik aprendió a fabricar sus explosivos fácilmente por la red. O Colton Harris-Moore, que a temprana edad aprendió a pilotar avionetas en su ordenador para robarlas después.
    En realidad las herramientas no son malas o buenas, sólo el uso que se hace de ellas es reprobable. Y el uso lo hacemos los humanos: somos peligrosos… ciertamente.
    En este mundo cada vez más globalizado, las ideologías y motivaciones se hibridan como nunca antes, creando un caldo de cultivo novedoso para ideas y acciones de lo más variopinto.
    A la humanidad al completo le toca aprender, Y mucho.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: