¿Debe la JGPA reducir su presupuesto?

Aún no han empezado los trabajos parlamentarios y ya tenemos el primer motivo de discordia en la Junta General del Principado de Asturias. Los diputados de Podemos, con Emilio León a la cabeza, han formulado una propuesta de ahorro que ha levantado ampollas entre el resto de grupos parlamentarios de la cámara autonómica…

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http://www.asturias24.es/secciones/politica/noticias/debe-la-junta-general-reducir-su-presupuesto/1435079691

Published in: on 24 junio, 2015 at 14:13  Dejar un comentario  
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El carbón y la bajamar

El 11 de Enero de 1986, siendo yo un crío, un barco embarrancó frente a la playa de Xixón. Era el Castillo de Salas. El buque finalmente se hundió y con él las 100.000 toneladas de carbón que transportaba. Las playas asturianas se tiñeron de negro y aun hoy, cuando baja la marea, salen a la luz unas vetas de polvo de carbón entre la arena. Siempre he dicho que aquello fue una catástrofe ecológica pero sin duda la más hermosa de las posibles. La mar nos traía carbón, y aun nos lo trae, como si quisiera recordarnos que Asturies le debe mucho a ese mineral que sale de las entrañas de la tierra.

Yo hoy vivo en el exilio, forzado a alejarme de mi país por la ausencia de perspectivas de futuro en una comunidad autónoma que un día fue motor económico de España. Pero cada vez que vuelvo a Asturies no olvido pasear por la Playa de San Lorenzo para admirar las vetas de carbón que deja la bajamar. Son ellas las que me dicen que estoy en casa.

El carbón, incluso para aquellos que no nacimos en las cuencas mineras, ha marcado a fuego a la sociedad asturiana. Ocurrió también con la siderurgia, con aquella ENSIDESA que en su día dio trabajo a 50.000 personas, entre ellas mi padre. También sucedió con unos astilleros que fueron símbolo de las luchas obreras durante los años 80 y 90. Y como no podía ser de otra manera ocurrió y ocurre con la minería. No se trata solo de un sector socioeconómico importante para las comarcas mineras, que también, sino del símbolo del sufrimiento de unos trabajadores que después de pasar horas aspirando polvo de carbón y arriesgándose a sufrir silicosis eran capaces de luchar por la democracia y por los derechos laborales en una época en la que no existían ninguna de las dos cosas.

No quiero caer en el mito del heroico minero. Se que es solo eso, un mito, y que en ocasiones encaja poco con la realidad. Pero es imposible explicar a quien no ha vivido en ese escenario teñido por el carbón lo que se siente al ver las calles de Madrid iluminadas por las lámparas de los cascos de miles de mineros venido de Asturies y de otras comarcas mineras. Las movilizaciones de los mineros son mucho más que un conflicto laboral con el Estado. Son la representación del hartazgo y la indignación de millones de ciudadanos ante unas políticas de recortes que le han dado la espalda a la sociedad. La solidaridad que ha despertado la marcha negra a su paso por las distintas localidades da buena cuenta de ello. Si hace un año el 15M fue el elemento movilizador de la indignación ciudadana, hoy son los mineros los que han tomado el relevo. Y convendría recordar a quien quiera escuchar que la capacidad de resistencia de quien baja todos los días a decenas de metros bajo la tierra supera con mucho a la tozudez de un gobierno sordo y mudo.

Anoche los mineros me trajeron a Madrid un trocito de ese polvo de carbón que admiro cada vez que vuelvo a Xixón. Por tópico que sea me recordaron aquel Octubre de 1934 y la brutal represión posterior y aquella huelgona de 1962 en pleno régimen fascista. Imposible no acordarse también de aquellos 14 mineros muertos por una explosión de grisú en el Pozo San Nicolás en 1995 que estremeció a toda Asturies. Los que hoy critican las subvenciones al carbón deberían recordar que les debemos mucho, muchísimo a los mineros. Por eso hoy estaré con ellos por las calles de Madrid. Espero que sepan disculpar la emoción a flor de piel que destila esta entrada de mi blog.

(Publicado en http://blogs.publico.es/xabel-vegas/)

Castillo de Salas

Published in: on 11 julio, 2012 at 09:01  Dejar un comentario  
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Mirái como vengo yo

Ser asturiano en ocasiones es un orgullo y otras veces una condena. Eso lo sabemos todos los que nacimos al norte del Túnel del Negrón, en la autopista del Huerna, en el lado en el que siempre llueve y está nublado. Somos muchos los jóvenes que hemos tenido que abandonar nuestra tierra porque tuvimos la mala suerte de nacer en una de las comunidades autónomas más castigadas por la reconversión industrial de los años 80. Vimos como se cerraban astilleros, siderurgias y pozos mineros y como se prometía que todos los puestos de trabajo perdidos se compensarían con otros de nueva creación y más acordes con unos tiempos donde la clase obrera estaba demodé. Evidentemente jamás ocurrió tal cosa.

Soy de la opinión de que ninguna persona debería trabajar a cincuenta metros bajo tierra aspirando polvo de hulla. No quiero que ningún asturiano vuelva a dejarse la vida en esos cementerios negros que son los pozos mineros. Probablemente lo mejor que le podría pasar a las cuencas mineras sería el cierre definitivo de los pocos pozos que aun sobreviven. Pero lo peor que le podría pasar a esas mismas cuencas mineras es perder un sector productivo que para bien o para mal sigue siendo la columna vertebral de esas comarcas asturianas que el gobierno pretende condenar a la miseria.

Todos llevamos años escuchando lo poco competitivo que es el carbón asturiano y las subvenciones que recibe para su producción. Se ha desplegado una campaña orquestada para legitimar socialmente el cierre de la minería. Pero una mentira repetida no se convierte en verdad como por arte de magia. La minería recibe subvenciones, si, pero muchas menos que otros sectores de la economía española, empezando por la banca. A cualquiera mínimamente informado le indignará la confusión deliberada entre Fondos Mineros, destinados a la modernización de infraestructuras y a la creación de nuevos yacimientos de empleo, y ayudas a la producción, cuya cuantía de apenas 200 millones de euros es calderilla al lado de los 100.000 millones que se pretende inyectar en el sector financiero. Habrá que recordar a quien dice que la minería es un pozo sin fondo que en el año 2008, en pleno estallido de la crisis, Hunosa tuvo un déficit de poco más de un millón de euros sin tener en cuenta las ayudas estatales, una cifra ridícula para una empresa pública que emplea a más de 3000 personas.

Nada se dice de los informes de organismos internacionales que hablan de un aumento del uso del carbón del 65% en los próximos años. Ni de la importancia como sector estratégico de la minería en un país sin petróleo ni gas y en una Unión Europea en la que el 30% de la producción energética procede del carbón. Las reservas mundiales de este mineral, según todos los estudios, suponen el triple que las del petróleo y el doble que las del gas y durarán al menos un siglo más que las de estas materias primas, procedentes además de países con fuertes inestabilidades políticas. No en vano grandes fortunas como Warren Buffet o Bill Gates están invirtiendo en carbón ante la recobrada importancia de este mineral en la economía global.

Pero más allá de la supervivencia de las instalaciones mineras, lo que se está jugando en este conflicto es el futuro de unas comarcas que han sido especialmente agredidas por unas políticas de desindustrialización que han olvidado que tras los números hay personas y que la economía tiene que estar al servicio del bienestar y no solo de los beneficios. Estos días aparecen en televisión imágenes que no son nuevas para los asturianos: trabajadores encapuchados poniendo barricadas en la Autopista del Huerna. La misma autopista que muchos jóvenes tuvimos que recorrer en dirección al Sur sin que nadie nos explicara por qué nuestra tierra, que había sido uno de los focos productivos más importantes del país, se ha convertido en un desierto verde del que un día tuvimos que exiliarnos. Y muchos de nosotros, al bajarnos del Alsa en la madrileña Estación Sur de Autobuses, dijimos aquello de “mirái como vengo yo”.

(Publicado en http://blogs.publico.es/xabel-vegas/)

PozoMLuisa1957

Published in: on 21 junio, 2012 at 10:29  Dejar un comentario  
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